jueves, 15 de mayo de 2025

Ruido fractal, de Cristopher Paolini

TÍTULO: Ruido Fractal

AUTOR: Christopher Paolini

FECHA DE PUBLICACIÓN: 11 de febrero de 2025

NÚMERO DE PÁGINAS: 352

EDITORIAL: Umbriel

SAGA: Ruido Fractal (1/2) *Precuela publicada posteriormente 



-Sinopsis-

LA HUMANIDAD NO ESTÁ SOLA…

25 DE JULIO DE 2234: LA TRIPULACIÓN DE LA ADAMURA DESCUBRE UNA ANOMALÍA EN UN PLANETA DESHABITADO


Encuentran un agujero circular, de cincuenta kilómetros de diámetro, cuya curvatura no parece natural, sino creada de forma artificial. Un pequeño equipo debe aterrizar en Talos VII y viajar a pie por la superficie desconocida para descubrir quiénes han construido el agujero y por qué. Sin embargo, todos los miembros de la expedición provienen de diversas colonias, y cada uno debe lidiar con sus traumas personales.

Para algunos, esta misión es el sueño de sus vidas; para otros, un riesgo que no merece la pena correr. Y para alguien en particular, es un intento desesperado de encontrar sentido a un universo poco compasivo. Cada paso que dan hacia el misterioso abismo es más tortuoso que el anterior, y en el camino terminarán abriendo viejas heridas y desenterrando los fantasmas de su pasado.

-Mi Opinión-

Este libro es DOLOR. No trata sobre el espacio. Ni sobre investigaciones. Ni siquiera busca desarrollar un mundo distópico. La intención de esta novela es transmitirte el vacío que puede llegar a sentir una persona y qué motivos puede encontrar para convencerse de que debe seguir viviendo.

Primero debo comentar que se trata de una precuela del libro "Dormir en un mar de estrellas", ambos del mismo autor que nos trajo (y explotó bastante, por lo que veo) la saga Eragon. Aparte de esto, la novela ha recibido innumerables críticas negativas y su publicación fue muy polémica porque su portada original fue creada por Inteligencia Artificial.

Dos años más tarde, ha llegado a España para demostrarnos que, pese a que todas esas personas que le dieron una sola estrella en Goodreads por su portada fueron injustas, no se equivocaron en el veredicto.

Iba a decir que esta novela no hay por donde cogerla pero, en realidad, sí que hay una forma aconsejable: por el final. Recomiendo encarecidamente leer los apéndices de las últimas páginas antes de comenzar la historia. En ellos, hay un glosario de términos y un resumen de la cronología de acontecimientos. No sirve para mucho, puesto que los sucesos históricos de este universo resultan anecdóticos para la misión en la que nos vamos a embarcar. Pero conocer algunos objetos o referencias de los personajes pueden hacernos menos tediosa la lectura.

En mi caso, mis esfuerzos por evitar spoilearme el final me llevaron a no darme cuenta de que estos apéndices estaban en las últimas páginas y, por lo tanto, a leer la historia totalmente a ciegas. Un grave error. Llevaba la mitad de la novela y la confusión estaba acabando conmigo. No me enteraba de nada. No me explicaban nada. Sólo sabía que el protagonista estaba triste porque perdió a su novia, pero desconocía la historia de ambos, ni el principio, ni el final. No me pusieron en situación. No conocía el contexto. Ni el mundo. Ni los planetas, ni siquiera en que punto de desarrollo estaba la civilización (¿Estábamos casi extintos?¿Nos relacionabamos con seres de otros planetas?¿Vivíamos en naves?¿En otro mundo?¿Qué había pasado con el nuestro?¿Y los animales?). Solo leyendo palabrejas sobre objetos nuevos y procedimientos complejos cuya función u objetivo desconocía.

Tampoco los personajes ayudan en nada. Dejando a un lado el protagonista (del que hablaremos más tarde) el resto de humanos con los que interactúa pueden contarse con los dedos de la mano. De hecho, una vez comienza la misión allá por la página 80, todos los que forman parte del cuarteto de expedición se desvanecen casi por completo. De ese modo, tenemos un grupo reducido formado por Chen, Talia, Pushkin y nuestro Alex, de los que ni siquiera este último nos caerá bien. 

Son auténticos npc's. Ni nos cuentan sus historias, ni conocemos sus inquietudes. Tampoco se expresan demasiado. La única forma de diferenciarlos es por sus roles: "La capitana"(a la cual le han puesto un nombre muy parecido al de la difunta novia del protagonista para relacionarlos y aumentar su miseria), "El hostíl"(el cual, por cierto, no habla fluido y obstaculiza un poco la lectura), "El impasible" (no sirve para prácticamente nada hasta el final) y "El depresivo", pero no tienen ningún tipo de relación ni afinidad los unos con los otros.

Nuestro protagonista es "El depresivo". No hay lugar a dudas. Pese a que la sinopsis haya podido confundiros, esta historia trata sobre él. De su soledad, su miseria, su vacío existencial y, sobre todo, de su dolor. No sólo se recrea en el  emocional, soñando, recordando e incluso visualizando una y otra vez diálogos con su difunta novia; sino en el daño físico. Se recrea en él de una forma que resulta tan tediosa como, en ocasiones, absurda. Cuando le perdió un diente de la forma más aleatoria e injustificada posible juro que estuve a punto de abandonar la lectura. 

Es un personaje que está hecho para absorberte la energía. Recuerdo con bastante rechazo una escena en la que, después de recrearse en lo mal y lo poco que duerme, lo cansado que está y lo que sufre por ello, comenta que no va a medicarse para estar mejor porque uno debe ser consecuente con sus actos. Su afán por victimizarse y buscarse la miseria hacen que seas incapaz de conectar, ni siquiera empatizar, con él.

Y, para colmo, el motivo de su amargura resulta ser lo segundo peor de esta historia. La muerte de su novia Layla es lo más cutre, absurdo, mitificado y decepcionante que he leído en mucho tiempo. Después de hacer una gran bola alabando su personalidad, su inteligencia, su determinación y su afan de sabiduría confirmamos que la joven murió en una misión SPOILER pero porque se la comió un turvotigre en una selva de un planeta cualquiera. Es decir, que bien podría haberse muerto en La Tierra, comida por un tigre de la Tierra, en una selva de la Tierra y nuestro protagonista biólogo en La Tierra y no necesitaríamos tanta atmósfera espacial ni contexto futurista mal desarrollado FIN SPOILER.

Lo segundo peor es el final. Si es que se puede dar esta novela por concluida. Al igual que el anterior puesto, éste nos demuestra que todo el previo sobre el espacio exterior, el agujero negro, la civilización y, en definitiva, todo lo que define al libro dentro del género Ciencia Ficción son absolutamente irrelevantes. El escenario de la historia bien podría ser un instituto, una isla o el mismísimo centro de Madrid que se podría desarrollar de la misma forma y llegar al mismo punto (en esencia).

No puedo finalizar esta reseña sin recomendaros esta reseña de un chico en Reddit que ha sido capaz de expresar con precisión exactamente todo lo que pienso, pero de forma más resumida. Acertó hasta con el título Nada me ha moletado tanto como Ruido Fractal de Cristopher Paollini

Resumiendo, quiero entender que toda esta novela es una metáfora, que el vacío literal en el que se encuentra el protagonista es similar al que tenemos dentro tras una pérdida. Y el agujero negro al que se enfrenta son las sensaciones que le acompañan durante este proceso (el sin sentido de la vida, la fragilidad con la que todo puede acabar, la nada...) Preo precisamente hilar tan fino sin desarrollar bien el contexto ha sido lo que ha perjudicado a esta historia.

Gracias a Umbriel por el envío del ejemplar.

-Puntuación-



miércoles, 30 de abril de 2025

Me alegro de que mi madre haya muerto, de Jeannette McCurdy



TÍTULO: 
Me alegro de que mi madre haya muerto

AUTOR: Jeannette McCurdy

FECHA DE PUBLICACIÓN: marzo 2023

NÚMERO DE PÁGINAS: 352

EDITORIAL: Urano

SAGA: Autoconclusivo (autobiografía)


-Sinopsis-

Llega la desgarradora e hilarante biografía de Jennette McCurdy, la estrella de iCarly y Sam & Cat, en la que narra sus dificultades como actriz infantil, sus trastornos alimentarios, sus adicciones, la complicada relación con su madre y cómo retomó el control de su vida.

Jennette tenía seis años cuando fue a su primera audición. El sueño de su madre era que su única hija fuera una estrella, y Jennette estaba dispuesta a todo para hacerla feliz. Aceptó su plan de «restricción de calorías», que consistía en comer poco y pesarse cinco veces al día. Soportó sus maquillajes y reproches: «Tus pestañas son invisibles, ¿vale? ¿Crees que Dakota Fanning no se tiñe las suyas?». Su madre la bañó hasta los dieciséis años y se vio obligada a compartir con ella sus diarios, su correo electrónico y todos sus ingresos.

En Me alegro de que mi madre haya muerto, Jennette relata todo lo que sucedió cuando su sueño finalmente se hizo realidad. Seleccionada para participar en una serie de Nickelodeon llamada iCarly, se ve lanzada a la fama. Aunque su madre está extasiada, contesta los mails de los fans y llama a los paparazzi por su nombre de pila («¡Hola, Gale!»), Jennette se siente llena de ansiedad, vergüenza y autodesprecio, lo que se manifiesta en trastornos alimentarios, adicciones y relaciones tóxicas. Los problemas empeoran cuando, tras aceptar el papel principal junto a Ariana Grande en Sam & Cat, el spin-off de iCarly, su madre muere de cáncer. Finalmente, después de descubrir la terapia y dejar la actuación, Jennette se embarca en su propia recuperación y decide, por primera vez en su vida, hacer lo que quiere.

Contada con humor negro y una franqueza refrescante, Me alegro de que mi madre haya muerto es una inspiradora historia de resiliencia, independencia, y la alegría que proporciona lavarse el pelo una misma.


-Resumen-

Es curioso que nos empeñemos en darles grandes noticias a los seres queridos que están en coma, como si el coma fuera algo que te ocurre porque te falta algo que te ilusione en la vida.

Mamá está en la UCI del hospital. El médico nos ha dicho que le quedan cuarenta y ocho horas de vida. La abuela, el abuelo y papá están en la sala de espera llamando a sus familiares y comiendo bocadillos de la máquina expendedora. La abuela dice que las galletas de mantequilla de cacahuete calman su ansiedad.

Estoy de pie, rodeando el pequeño cuerpo comatoso de mamá con mis tres hermanos mayores: Marcus (el sensato), Dustin (el listo) y Scott (el sensible). Le limpio las comisuras de los ojos cerrados con un trapo y entonces empieza todo.

—Mami —el sensato se inclina y susurra al oído de mamá—, voy a volver a California.

Todos estamos expectantes, ilusionados por ver si mamá se despierta de repente.

Nada. Entonces el listo da un paso adelante.

—Mamá. Eh, mamá, Kate y yo nos vamos a casar.

De nuevo, todos miramos esperanzados. Pero nada.

El sensible se acerca.

—Mamá…

No puedo oír lo que dice el sensible para intentar que mamá despierte porque estoy demasiado ocupada pensando en lo que diré cuando llegue mi turno.

Y ahora me toca a mí. Espero a que todos los demás bajen a buscar algo de comer para quedarme a solas con ella. Acerco la silla chirriante a su cama y me siento. Sonrío. Estoy a punto de sacar la artillería pesada. Olvida las bodas, olvida la mudanza. Tengo algo más importante que ofrecer. Algo que seguro que a mamá le importa más que nada.

—Mami, ahora mismo estoy… muy delgada. Por fin he bajado a cuarenta kilos.

Estoy en la UCI con mi madre moribunda y lo que estoy segura que conseguirá que se despierte es el hecho de que en los días transcurridos desde que fue hospitalizada, mi miedo y mi tristeza se han convertido en el cóctel perfecto para provocarme anorexia y, finalmente, he alcanzado el peso que mamá tenía como objetivo para mí. Cuarenta kilos. Estoy tan segura de que esto funcionará que me reclino completamente en la silla y cruzo las piernas de forma pomposa. Espero a que vuelva en sí. Y espero. Y espero.

Pero no lo hace. Nunca vuelve en sí. No le encuentro sentido. Si mi peso no es suficiente para que mamá se despierte, nada lo será. Y si nada puede despertarla, significa que se va a morir de verdad. Y si realmente se va a morir, ¿qué se supone que debo hacer conmigo misma? El propósito de mi vida siempre ha sido hacerla feliz, ser quien ella quiere que sea. Así que, sin mamá, ¿quién se supone que debo ser ahora?


-Mi Opinión-

Esta autobiografía lo petó MUY fuerte incluso antes de que se publicara oficialmente. Recuerdo un twitter rebosante de información filtrada a cada cual más impactante sobre la infancia de Jeannette, su relación con Nickelodeon y sus problemas de adiciones. Y aun así, no podía ni imaginarme lo que he encontrado en esta lectura.

La historia comienza con los primeros recuerdos de Jeannette. Desde que tiene uso de razón ha convivido con el fantasma del cáncer rondando de nuevo a la figura de su madre. Incluso durante los años en que ella estuvo sana, siempre se aseguró de que la gente la compadeciese y poder usar su enfermedad como método de manipulación para conseguir lo que quería. Incluso con su propia hija.

Jeannette era la pequeña de tres, pero era la única chica. Por ello, su madre la utilizó para convertirla en lo que ella siempre quiso ser. La controló y manipuló durante toda su vida para que fuera famosa y "perfecta" y se benefició de su popularidad para conseguir algo de protagonismo. Su obsesión con ella era enfermiza. 

Pese a que la joven tardó más de 20 años en darse cuenta de la toxicidad en la que fue criada, la narración describe a la perfección su inocente perspectiva. Me he sorprendido sintiendo una punzada en el corazón con pequeños detalles, gestos aparentemente inofensivos que te hacen sentir que algo va mal y auguran lo que está por venir: regalarle un pijama lleno de flores y volantes porque pensaba que debía verse linda y femenina (aun sabiendo que ella los odiaba); montar literalmente un drama si iban a la heladería y Jeannette escogía un sabor distinto al habitual (porque eso significaba que estaba cambiando)... Conductas de manipulación que condicionaban a la NIÑA a renunciar a su identidad y a sus deseos solo para ver a su madre (""la gran sufridora"") feliz.

Es realmente escalofriante ver desde fuera cómo nuestra protagonista, desde una muy corta edad, lo único que desea cada cumpleaños es que su madre viva un año más. Y, a su vez, podemos ver como esta señora tan endiosada va perdiendo gradualmente la cabeza. Por supuesto no soy una experta, pero creo que no me equivoco al confirmar que la obsesión por la imagen y el control la ha llevado en varias ocasiones a sufrir brotes de histeria o, incluso, psicóticos que ponían en peligro la integridad de los que le rodeaban.

Al principio me llegué a preguntar, apurada, si Jeannette podría arrepentirse en un futuro de haber publicado un relato como este. Sobre todo, habiendo escogido un título tan arrollador. Pero una vez llegamos a su pubertad estas dudas se disipan. Cuando su carrera comienza, no existen límites para la persona que debería velar por su seguridad felicidad y desarrollo. Es más, la joven ex-actriz tuvo que sufrir todo lo contrario: privación de la comida, controles de peso y de medidas, desnutrición... Todo valía para conseguir que su crecimiento se retrasara y poder optar a papeles más infantiles con las capacidades físicas y mentales de una persona más mayor. 

Estas escenas son realmente asquerosas. No puedo trasmitir el horror que leí en estas páginas. Es de admirar cómo la protagonista REAL de esta historia ha sido capaz de encontrar las palabras adecuadas para contarnos todos estos despropósitos con naturalidad e incluso con humor durante toda la narración. Por otro lado, también me encantaría conocer la perspectiva de los hermanos de Jeannette. Da la sensación de que se han librado de una gran presión, pero dudo mucho que su madre los dejara escapar completamente de su control. Y, en el caso de que así fuera, también debió ser muy triste carecer de atención por su parte.

De quien sí conocemos un poco más su perspectiva es de Miranda Cosgrove, co-protagonista de Icarly. Es enternecedor leer a Jeannette hablando de ella. Conocerla fue un auténtico despertar para alguien a quien no se le ha permitido prácticamente tener amistades y que ha sido criada en la religión mormona. Es un alivio saber que, por fin, su amistad pudo acercarla a una vida normal para alguien de su edad. Como lo que a nosotros nos parece cotidiano para ella es un mundo por explorar.

Sin embargo, en esta historia de contrastes también asistimos a los años posteriores, donde tuvo que lidiar con los trastornos alimenticios y un trabajo que odiaba mientras compartía pantalla con Arianna Grande. Alguien que, teniendo su misma edad, gozaba de una libertad envidiable y cosechaba éxito tras éxito en el despegue de su carrera.

Y, por supuesto, no podía faltar que nos contara su verdad acerca de su relación con El Creador. Ya un año antes de que se emitiera la docuserie de HBO sobre los abusos de Dan Schneider, Jeannette revela en este libro cómo le organizaba cenas a solas en las que le ofrecía alcohol siendo menor de edad y buscaba el acercamiento desde una posición de poder. Incluso llegaron a ofrecerle una gran cantidad de dinero por su silencio.

Por último, no puedo pasar por alto la crudeza con la que Jeannette nos habla de su anorexia y posterior bulimia. Como fue víctima de la primera sin tener si quiera edad suficiente para saber qué siginificaba. Como su madre le inculcó la culpa por tener apetito y le llevó a la segunda. Y como la vorágine de bajones y subidones mezclados con el estrés te lleva a refugiarte en el alcohol para no sentir nada. Me quedo con su reflexión, en la que afirma que los anoréxicos compadecen a los bulímicos porque la bulimia hace que la anorexia parezca buena.

Me voy a saltar hablaros de su ex-novio esquizofrénico y la verdadera historia de su padre; pero no quiero dejar de comentar que es admirable la naturalidad con la que narra situaciones vergonzosas e incluso escenas de sexo. Por no hablar de su capacidad para hacernos reflexionar sobre la vida de una joven estrella, como odió dar su primer beso para un show de TV y cómo le forjaron un personaje que la persigue a día de hoy como el fantasma de su truncada infancia.


-Puntuación-



lunes, 17 de marzo de 2025

La ilusión del corredor de agua, de Elise Kova


TÍTULO:
La ilusión del corredor de agua

AUTOR: Elise Kova

FECHA DE PUBLICACIÓN: 21 de enero 2025

NÚMERO DE PÁGINAS: 384

EDITORIAL: Umbriel

SAGA: La bruja del aire (4/5)


-Sinopsis-

El imperio Solaris ha alcanzado la victoria en el Norte y, a costa de su corazón y su inocencia, Vhalla Yarl se ha ganado su libertad. Pero la verdadera batalla apenas comienza cuando las fuerzas secretas que han estado acechando en las sombras, y tirando de los hilos del destino de Vhalla, por fin salen a la luz.

Nadie está a salvo, así que Vhalla deberá andar con cuidado si no quiere caer en las garras de su mayor enemigo. O antiguo amante.


-Mi Opinión-

Estas novelas tienen tanta continuidad que parece que están hechas para leerlas todas seguidas. Supongo que por eso, La ilusión del corredor de agua, no dedica muchas páginas a ponernos al día sobre lo acontecido hasta ahora, sino que apenas nos ofrece un tímido contexto sobre las guerras entre territorios y sus elementales.

Con Vhalla escondida en lo que podemos denominar su lugar feliz (una librería) la chica intercambia trabajo por refugio mientras investiga todo lo posible sobre los Caballeros de Jadar. Sin embargo, su paz se acaba cuando Ophan (tío de Aldrik y único conocedor de la verdad sobre esta congregación) llega a la ciudad y nuestra protagonista se ve obligada a exponerse a cambio de respuestas.

El inicio de la novela es un no parar. Todo sucede forma rápida y dinámica. La narración, al igual que en anteriores entregas es bastante juvenil y sencilla de leer. Sin embargo, una vez llega al lugar donde transcurrirá toda la trama, todas estas sensaciones positivas se esfuman y se vuelve una novela de transición muy aburrida para mí.

No es que llegue a ser tediosa, pero me cuesta mucho avanzar en una historia que no sé a dónde quiere llegar. Cuando preguntan a Vhalla sobre sus objetivos, sólo contesta que busca la paz pero, ¿qué significa eso? Apenas menciona cómo pretende conseguirla, sus próximos movimientos, pretensiones o preparativos para conseguirlo. Todo transcurre sin una estructura clara, perdiendo el tiempo con reencuentros y más reencuentros con personajes que no me dicen nada y cuyo único propósito en la historia parece girar en torno a Vhalla. No tienen desarrollo, ni carisma y ninguno destaca sobre el resto. Ni siquiera conocemos la perspectiva de nadie más que no sea la protagonista. Aunque debo reconocer que, aun así, la autora ha conseguido que sufra por todas las pérdidas a las que nos enfrentamos en esta novela. SPOILER Preparad los pañuelos en el capítulo 19 FIN SPOILER

Personalmente, Vhalla no me gusta demasiado. Es la típica ratón de biblioteca cuyo destino aparente es pasar desapercibida, pero que esconde algo especial sobre lo que no tiene conocimiento ni control. No siento que haya habido ningún desarrollo en esta (ya cuarta) parte de la historia, ni he asistido a mejoras. Ni siquiera hay prácticas ni apenas demostraciones de su poder. Todo lo que parecía importante para ella en un principio se deshace en cuanto el amor pasa a ser el tema principal. 

No soy especialmente aficionada a la fantasía ni me gusta para nada el romance. Por eso, esta saga no es para mí. Me resulta demasiado empalagosa y banal, donde el amor eclipsa a cosas más interesantes como el desarrollo del mundo, de los personajes o una potente estructura narrativa. Finalmente, me da la sensación de que podrían haber acortado un poco más en personajes y alargado en extensión, para poder finalizar aquí toda la saga. Por desgracia, esta novela termina como la típica previa al final de un libro, por lo que te deja con una sensación extraña. Como si, ahora que empezaba lo bueno, te hubieran pegado un buen corte.


<<El amor era zambullirse en una tormenta de arena. El amor era enfrentarse a sus mayores temores y luchar contra sus demonios. El amor era una carrera a ciegas a través de una jungla norteña. El amor eran palabras esperanzadas compartidas en la oscuridad de un lado al otro de una almohada. El amor era valentía y, quizá lo más importante, era perdón.>>

Gracias a Umbriel por el envío del ejemplar.


-Puntuación-